Compartiendo experiencias de Misión

Semana santa en Oaxaca

EXPERIENCIA EN LA SIERRA DE OAXACA, ABRIL 2015

Para mí, el ir a la Sierra cada vez que he tenido oportunidad es toda una experiencia, desde el viaje, llegar, convivir y estar unos días con la gente es experiencia de encuentro con Dios y conmigo misma. Dios que se hace presente en la gente sencilla, es para mí un aprendizaje de vida. Y cada vez que he tenido la oportunidad de ir, me encuentro con algo nuevo, me contagio de vida, aprendo algo nuevo, recargo energías, y mi fe y confianza en Dios se renueva. Y concretamente en esta Semana Santa, pude experimentar a un Dios presente en medio de su pueblo, un Dios que cuida y que no abandona a los suyos. Esto lo fui confirmado con la fe con que el pueblo celebra la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Jesús que resucita en cada acontecimiento de vida aún en medio de situaciones difíciles que vive mucha gente de San Juan Zautla, ya por la lejanía del lugar como por situaciones de enfermedades, falta de trabajo y otras muchas dificultades que están presentes en la vida cotidiana.
En cuanto a las visitas a las familias, en esta ocasión también tuve la oportunidad de vivir una experiencia de encuentro, cercanía, confianza y acogida, en el cual las personas te hacen parte de su familia y de su cultura, te expresan su calidez y sencillez, y esto me hizo hace recordar la invitación de Jesús a ser sencillos y humildes de corazón.
De las celebraciones propiamente de la semana Santa, rescato como enseñanza para mi vida, la fe y esperanza de la gente puesta en Dios. El abandono total a Él ante las dificultades de la vida. También experimenté a un Dios que camina con su pueblo y se duele con el dolor dela gente. Al mismo tiempo experimentaba impotencia ante las situaciones de sufrimiento que viven tantas personas sumidas en la pobreza y en el abandono hasta de sus seres queridos, que han tenido han tenido que salir a trabajar fuera; niños abandonados porque su papá o mamá se han tenido que ir a EU o a algún otro lugar en busca de trabajo y de mejores oportunidades de vida, ya que ahí es muy difícil salir adelante, otros porque su papá ha cometido algún asesinado o está en la cárcel por asesinato, personas enfermas que no tienen acceso a atención médica por la distancia y falta de recursos. Jóvenes sin oportunidades de seguir estudiando o conseguir trabajo para salir adelante, escaso trabajo en sus propias tierras, eso cuando la temporada y el clima permiten poder cosechar algo de café y maíz y después venderlo a un precio muy bajo, para apenas medio sustentar los gastos de su familia. Esto es la parte más difícil y dura para toda la gente que vive aquí en medio de la sierra Oaxaqueña.
Y finalmente en el encuentro con el grupo de jóvenes, fue una vivencia positiva, ya que en medio de sus circunstancias familiares y personales, y falta de oportunidad para seguir estudiando, un pequeño grupo se hizo presente a las pláticas y retiro preparado para ellos en torno a la semana Santa con un tinte vocacional, respondieron con diligencia y deseos de escuchar y acercarse a Dios. En ellos percibí esperanza y deseo de encontrarse con Dios, a través de la persona de Jesús. Le doy gracias por todo lo vivido en esta semana Santa y por la por la oportunidad de poder participar en la misión de la Sierra de Oaxaca, así como el poderlo experimentar caminando con el pueblo, y quedo con deseo de seguir participando en la misión en este lugar.

Hna. Orbelina E. Gómez Morales
23/04/2015
 

Mi gran experiencia. San Juan Zautla Oaxaca - Semana Santa 2015
Es una sensación inigualable, porque conoces a personas diferentes y disfrutas al máximo cada cosa que vas haciendo durante en día, ir a la sierra de Oaxaca fue el viaje más hermoso que he hecho en mi corta vida, me enseñó que no se necesitan de lujos, de querer tener todo y comportarte de una manera superficial, aprendes a ser humana, porque las personas te cuentan sus problemas y te piden consejos para que ellos puedan resolver todo conflicto que se les presenta, y de verdad que Tú a lado de ellos no tienes problema alguno, aquí en la ciudad el problema que puedes llegar a tener es que no tengas ropa de temporada o el teléfono “IPHONE PLUSS” ese es un problema de una chica de cuidad, pero después de escuchar cuál es un problema para ellos, la venda se te cae de los ojos, y te das cuenta que no necesitas nada de eso porque tienes salud y tienes que comer, ellos buscan la superación.
Ayudan a sus hijos para que puedan estudiar y no pasen lo mismo que ellos, que se queden en el campo, y con esto no quiero decir que eso sea malo, pero como cualquier padre responsable, buscan lo mejor para sus hijos. Me llamó mucho la atención que las jovencitas de 20 años, algunas estaban solteras…. Cosa que desde los 15 se casan, pero ellas decían que “casarse no es su única opción” de verdad que eso me sorprendió porque no cualquiera piensa así y ellas son mujeres de la sierra que acostumbran a casarse, tener hijos y dedicarse al hogar, pues ellas no quieren eso, sino estudiar, y no tienen los recursos para hacerlo y eso es triste porque quieren volar muy alto pero no pueden.
Te das cuenta que ellos son sinceros y no solo te quieren para sacar provecho, los niños son unos seres puros que sin conocerte ya te abrazan y te dicen que te quieren, no paran de buscarte hasta que juegues con ellos, y las señoras y toda esa pequeña comunidad te recibe con las manos abiertas, te ofrecen todo lo que ellos tienen, que para nosotros quizá no sea gran cosa, pero para ellos es todo lo que pueden llegar a tener, en ese momento valoras todo lo que tu familia hace por ti y valoras en donde estas y con quienes estás.
 Cuando conocimos a Francisca, la muchachita que está enferma, cuando la vi por primera vez me dio mucho miedo, pero tenemos que tener valor para romper con nuestros miedos, si no lo hacemos nos atamos, por eso entramos a verla nos dimos cuenta cuanto sufren tanto los padres como ella, a veces te sientes impotente pero solo basta un gesto de solidaridad y te das cuenta que puedes hacer mucho más de lo que ellos pueden esperar de ti, en ese momento valoré todo lo que tengo: salud, una familia que se mata porque yo tenga la oportunidad de estudiar, gracias a todo lo que vi me valore como persona y me di cuenta de que yo tengo la decisión de cada cosa de mi vida, sé que es lo que tengo que hacer y gracias a eso me hizo tomar valor y llegar a tomar una decisión que no hubiera podido haber hecho sin conocer a toda esa gente tan bella!
Doy gracias a las hermanas trinitarias por dejarme vivir esta experiencia tan autentica, que no puede haber tenido en ningún otro lado, ese es el lugar perfecto, Dios me puso en el lugar correcto con las personas indicadas, para darme cuenta que la vida es una y que la mejor manera de disfrutarla es ayudando al prójimo. Me encanto convivir con tanta gente tan linda, personas así no se encuentra en cualquier lado! Muchas gracias Hermanas…

Experiencia de Alejandra, joven de 3ro de preparatoria, Casa Hogar de Tlalpan
 

Iba a algo desconocido para mí, solo me dispuse a vivir la misión con alegría y a esperar el momento como el que vivía. Llegando con mucho calor pero muy rico a la vez. Al principio tenía un poco de temor porque yo sabía que nunca había vivido una misión. Cuando amaneció el día lunes santo supe que desde ya nuestra misión había comenzado. La casa donde nos ubicaron la sentía muy elegante, pero luego pensé y dije lo acepto porque dios nos consiente mucho y quiere que estemos bien. El compartir con la gente muy sencilla y buena eso me daba mucha alegría porque se sentían muy contentas con nuestra presencia, llegar a un lugar donde la gente me conoce que un dia me vieron vivir, caminar por todo el lugar y después llegar con otro propósito: ayudarles a descubrir mas el amor de dios, en donde aprendí mucho de las personas con quienes pude compartir. Me centre en la misión a lo que fui. Creo que si a veces es difícil vencer el mal espíritu que me acecha pero creo que si bastante fue mi esfuerzo para mantenerme mas fiel que nunca a Jesús. Me sentí bien al verlos a todos, me animaban a que siguiera siempre adelante. La opinión, la ayuda, la presencia de todos, pude ver esa grande presencia de dios en medio de todos.la visita a los enfermos me dejo una enseñanza muy grande cuando pude ver el sufrimiento que pasaban pero solo lo dejaban todo en las manos benditas de nuestro Señor. Yo al meditar dije: es que no solo debo de querer cambiar más. Para no decir todas las palabras {ser como dios me quiere} cuando veo a alguien sufrir o cuando me animan si no que exigírmelo constantemente a cada segundo de mi vida. No puedo dejar pasar también los momentos de tristeza que en mi corazón sentía porque a veces mi corazón ve lo que mis ojos no ven. Muy contenta con las hermanas a mí me gusta mucho participar haciendo algo, realizando algún trabajo en celebraciones espirituales aunque el primer día cuando estuve con los niños hasta con ellos sentía muchos nervios. Cada vez que llegaba a la iglesia y estaba allí con la gente yo siempre llevo esto en mi corazón. Me nace un tremendo deseo de que la gente comprenda cada palabra y que todos se conviertan en ese momento, pero se que dios tiene su momento.veo la necesidad de dios en todas partes. Muchos porque no le conocen viven alejados de dios y gracias por la presencia de dios por medio de tanta oración en el mundo entero, existe tanto amor en medio de tanto dolor. Esto es un agradecimiento a dios que hace todo por amor.
Aprendí a valorar más la vida lo que tengo. A valorar más el amor que Jesús me tiene y amarlo más. Para aprender más yo tanto agradezco a mi dios por haberme elegido por medio de las hermanas para la misión de semana santa este año. También aprendí que es bueno mantener una mente positiva, respetar las decisiones de las demás personas, ya que trabajando en unidad todo es completamente diferente que trabajar solo uno.

“No tengo nada más que hacer si no lo hago todo por el amor a Jesús”
Verónica Estela Ramos López
 

Cuando iniciamos el lunes estaba nerviosa. Al llegar a la iglesia se presentaron los niños y empezamos con la oración de inicio y con la bienvenida que les dimos con un canto les pregunte sus nombres y todos pasaron a decirlo. Me presente y les dije como me llamaba. Empezamos con el tema que dio Verónica y luego pasamos a ver una película, la pasión de Jesús. También visitamos enfermos por las mañanas.
El martes iniciamos a las 2 de la tarde para que nos diera tiempo de hacer las actividades programadas. El miércoles fuimos a la parroquia a buscar todo lo que necesitábamos para los 3 días. El jueves entre todos fuimos a preparar el monumento, limpieza de la iglesia, ver los turnos de adoración. Verónica y yo hicimos los floreros. El viernes hicimos el viacrucis y a los niños les pedimos que llevaran una cruz que ellos hicieron. Estaban felices de participar. Por la tarde hicimos la procesión y todos los niños me hablaban y yo me sentía feliz de que participaran con sus papas y estaban pendientes de la hora de todas las actividades que íbamos realizando.
El sábado los niños y los jóvenes también participaron en la fogata del fuego nuevo y en la procesión del Jesús resucitado. Todos estaban contentos de que en su comunidad se realizo todo lo de la semana santa.
El domingo tuvimos la alegría de que el p. Cristian celebrara la misa en la iglesia a las seis de la tarde. Todos se despidieron de nosotras contentos.
Fue una experiencia muy bonita. Nunca había ido a una misión. Fui a vivir en esa comunidad con las hermanas, los jóvenes y los niños.
Estoy feliz porque aprendí que en las cosas que se ven difíciles se puede lograr hacerlo cuando todos ponemos empeño, esfuerzo, disposición y alegría.
Además aprendí muchas cosas que no sabía de la semana santa.

Erlinda Judith rosman inocente