VENERABLE MADRE MARIANA

La catedral de Santa María la Real de la Almudena acogerá el viernes 28 de octubre, a las 19:00 horas, una solemne Eucaristía de acción de gracias por la madre Mariana de la Santísima Trinidad, cofundadora de las Hermanas Trinitarias, declarada venerable por el Papa Francisco el pasado 21 de mayo de 2022. La Eucaristía estará presidida por el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid.

María Ana Allsopp González-Manrique nació en Tepic (México) en 1854. En 1862, al quedar huérfana de madre, su padre envió a sus cinco hijos a España, para que estuvieran bajo el cuidado de su abuela materna. Crece rodeada del cariño de los suyos, con muchas amigas, y una muy especial: la Virgen María, a quien adopta como Madre. Por los cargos que desempeñaba su padre, y el lugar que ocupaba la familia de su madre en Madrid, a los 21 años fue presentada en Palacio una vez restaurada la Monarquía.

A partir de entonces acude a las fiestas de la alta sociedad. Es simpática, risueña y sobre todo muy personal. Destaca por su belleza, su gracia, su equilibrio temperamental y su gran personalidad. Su vida cambia cuando descubre en su corazón el amor del Señor, de quien se enamora apasionadamente. Un amor que plasma en la caridad para con los más pobres y marginados, con quienes se encuentra de forma asidua en las Escuelas Dominicales y en el Hospital de San Juan de Dios de Madrid.

Poco a poco conoce el submundo de Madrid: obreras, pobres, mendigas, prostitutas, y muchas mujeres que aún tenían la esperanza de lograr un futuro digno. Vidas rotas y sin esperanza que desahogaban sus almas buscando un poco de consuelo. En esa búsqueda de la voluntad de Dios, en 1882 conoce al sacerdote diocesano Francisco Méndez cuando era director de las Escuelas Dominicales. Identificada con él, le abre su corazón y le comunica su búsqueda, sus inquietudes, y su lucha interior. Él le cuenta el proyecto que tiene de una nueva fundación para acoger sin condiciones a todas aquellas jóvenes que llegan a la capital en busca de porvenir. Y Mariana se suma a esa empresa.

Tuvo que pasar varias pruebas y dificultades, pero por fin el 2 de febrero de 1885 comienza la nueva fundación dirigida por el padre Méndez junto a cinco jóvenes más. Nacen las Hermanas Trinitarias, cuya vida va a estar consagrada totalmente a Dios Trinidad, y dedicada sin condiciones a la juventud y mujer necesitada.